jueves, 5 de diciembre de 2019

✨La profesión del TCP ✨


Cuando piensas en trabajar como tripulante de cabina de pasajeros, TCP para abreviar y a partir de ahora, a menudo tus ensoñaciones te llevan a imaginarte de compras por NYC, tomando el sol en Varadero o comiendo una pizza en el centro de Roma.

Sí a todo.

Sí, podrás viajar a lugares icónicos, comprar en las calles más emblemáticas del mundo, tomar el sol en un país del trópico cuando en el tuyo propio se pelan de frío y comer las delicias locales allá donde vas.

El destino es una de las recompensas del trabajo como TCP; me explico. Es un sueño poder trabajar durante equis horas en un avión atendiendo a los pasajeros y velando por su seguridad para acabar llegando al mismo lugar que ellos y disfrutar del merecido descanso una vez allí.

Puede que el hotel no tenga las mejores vistas de la ciudad ¿pero eso qué importa cuando estás en NYC? Y además ¿a quién no le gusta desayunar en un maravilloso buffet o disfrutar de las comodidades de un hotel?

Volvemos para atrás, os he dicho "sí a todo" pero también os puedo decir "no a todo".


jueves, 8 de noviembre de 2018

Verde Bali y azul Gili Trawangan primera parte

A punto de cumplir dos años en la compañía para la que trabajamos sin haber podido disfrutar de vacaciones como staff, ¡al fin llegaron! El ansiado momento se tradujo en un ir y venir de destinos hasta que al final nos decidimos por Bali. Calor, playa, cultura y un destino barato fueron las variables que nos llevaron hasta Indonesia para pasar los primeros quince días de febrero lejos de la ola de frío que atravesaba Europa.
Acierto total.

Elegimos febrero por una sencilla razón, para tener más probabilidades de que nos diesen los mismos días de vacaciones a las dos. Es uno de los meses con más lluvias en Indonesia, la temperatura es estable durante todo el año (unos 30º) pero decidimos que nos la jugábamos.

Tiro de Wikipedia: "Indonesia es un país insular ubicado entre el Sudeste Asiático y Oceanía. Comprende cerca de 17.508 islas y según estadísticas del año 2015 con 255 millones de habitantes es el cuarto país más poblado del mundo. Además, Indonesia es el país con más musulmanes del planeta."


¿Cómo llegamos hasta Bali?
Volamos con Qatar Airways e hicimos Barcelona - Doha - Denpasar con una hora de escala en Doha, que aunque corriendo, fue más que suficiente. El primer vuelo fueron unas 6 horas y el siguiente 10; salimos de Barcelona el 1 de febrero y llegamos a Bali el día 2 (allí son 7h más que en España). Nuestras maletas, tanto de ida como de vuelta, las facturamos hasta el destino final.

martes, 25 de julio de 2017

La pasajera del 7F

Como otros muchos posts, este estaba en la recámara de los borradores desde el mes de abril; y hoy me he propuesto rescatarlo. Es que después de casi un mes sin volar echo de menos subirme a un avión... 


Lunes 17 de abril de 2017.
IBZ - BCN

Querida pasajera del 7F:

Sólo quería decirle que la admiro. Quizás nunca más volvamos a encontrarnos, pero yo me acordaré de usted y de la entereza con la que afrontó su mayor miedo; el miedo a volar. Quizás no lo sabe, pero es muy valiente; primero por decidirse a subirse a un avión tras cinco años sin pisar uno, y después por entrar confesando que tiene pánico a volar. No todo el mundo es capaz de decírselo a la tripulación y una vez en el aire el miedo les paraliza por completo agravando la situación para todos los pasajeros a bordo. 

Cuántas veces habremos visto los tcps a pasajeros santiguarse en el asiento antes de despegar, o agarrarse a él como si les fuese la vida en ello previo aterrizaje... están también los que van estirados como varas sin perder detalle de nada de lo que hacemos, y los que se alarman si escuchan alguna de nuestras conversaciones descontextualizadas y piensan que algo durante el vuelo va mal. 

lunes, 20 de febrero de 2017

El cliente siempre tiene la razón

Empecé a escribir esto en enero y se quedó en el baúl de los borradores, como otros muchos pensamientos a los que no acabo de poder darles forma, pero esta semana se ha cerrado el círculo y me apetece compartir las situaciones surrealistas que se viven trabajando en una tienda de una cadena de fast fashion.

La gente es muy pesada, en general todos somos muy pesados, (sí, todos), y no pasa nada por admitirlo. Como clientes, como pasajeros o como consumidores de cualquier servicio. Siempre queremos ser los primeros en la cola de caja, los primeros para probar, los primeros a los que nos sirvan la bebida, los primeros para elegir asiento, los primeros en entrar y los primeros en salir. Pero no queremos esperar, y mucho menos que nos hagan esperar.

Todo aquel que como yo, trabaje o haya trabajado de cara al público, sabrá a lo que me refiero, porque tratar con la gente es simple y llanamente  a g o t a d o r. Lidiar con sus problemas, con sus quejas, con sus malas caras y sus contestaciones a veces es difícil, pero es un muy buen entrenamiento para el autocontrol.

Recuerdo a uno de los instructores del curso de TCP en CAE que nos decía que tuviéramos cuidado con eso, que el lenguaje no verbal también cuenta (y vaya si lo hace) y que quizás la sonrisa con la que se empieza un embarque no es la misma que cuando se acaba, aunque el gesto sea el mismo la expresión nada tiene que ver.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El "Tú sí que vales" de Barcelona

Este post fue una publicación que hice en mi perfil de Facebook el pasado 24 de octubre, y que para mi sorpresa, fue compartida y comentada por bastante gente, que a pesar de no conocer, se sentían identificados con mi situación e intercambiaron conmigo sus impresiones; la magia de las redes sociales.

Para que no se quede perdida en mi timeline, he decidido copiarla también aquí. Solamente puntualizar que hicimos la reclamación en la inmobiliaria y estamos pendientes de la resolución por su parte para continuar con el proceso en Consumo. 

"Me llamo Andrea, ahora mismo no tengo trabajo y estuve buscando piso en el centro de Barcelona con Eva y Martin durante dos meses. Lo que me quitaba el sueño hasta hace dos días, que nos entregaron las llaves del piso, era esto último; y eso que las cifras del paro juvenil no son muy alentadoras. Además de agobiada estoy muy enfadada por el ABUSO que sufrimos los jóvenes a la hora de alquilar un piso en la ciudad condal y la impotencia que esto nos está generando.

Partimos de la base de que somos personas jóvenes que tenemos la gran suerte de contar con el apoyo económico de nuestros respectivos padres como avales para el alquiler. Sino ya es que directamente, con los contratos de mierda que tenemos, viviríamos debajo de un puente.

¿Qué es lo que nos encontramos? Condiciones abusivas (cuatro meses de fianza, alquiler mínimo de cinco años con penalización por incumplimiento), cláusulas encubiertas en contratos enrevesados, inquilinos que pagan lo que compete al propietario… en una ciudad en la que NO HAY pisos decentes, y los pocos que hay vuelan a escasos minutos de ponerlos en alquiler a pesar de su precio desorbitado.

jueves, 6 de octubre de 2016

Los colores de Jordania

Sin ninguna duda lo que más me gusta hacer en esta vida es viajar; como seguro que a muchos de los que me leéis, a mí también me encanta esa sensación el día antes de irte y disfrutar de todos los preparativos que orbitan alrededor de un viaje. A pesar de lo tedioso que resulta hacer maletas y tener en cuenta todos los "porsiacasos" soy feliz pensando en el próximo destino.

Esta vez era un poco diferente y por circunstancias de la vida tuve más en bandeja que nunca visitar a mi amiga Sara, que actualmente vive en Dubai. No es que fuese uno de mis destinos soñados, pero creo que es una ciudad que hay que ver una vez en la vida. Además me apetecía experimentar en primera persona como era su vida allí y poder ponerle nombre y apellidos a muchas de las cosas que nos cuenta.

Aprovechando mi visita y su semana de días libres el plan era redondo: tres días en Dubai y cinco viajando por Jordania, un país que no dejó de sorprendernos durante todo el viaje. Si tecleas "Jordania" en Google aparecerán cientos de imágenes de Petra, su mayor atractivo turístico (escenario de Indiana Jones) y visita obligada si eliges el país para pasar unos días. Siendo honestas eso era lo poco que sabíamos (además de que en el Mar Muerto no te hundes) una vez que hicimos el check-in del vuelo. Pero decidimos improvisar.

Nos compramos los billetes con escasas horas de diferencia de la salida del vuelo y cogimos el primer alojamiento en el Mar Muerto después de unas cuantas búsquedas en internet, pero descartando esta vez hacer Couchsurfing. La idea inicial era llegar y subirnos al primer autobús con destino "Mar Muerto" que encontrásemos, a poder ser sin tener que ir hasta Amán, la capital, y hacer transbordos; que si era la única manera de llegar hasta allí pues no quedaría más remedio... Todo plan mental que teníamos antes de pisar suelo jordano se evaporó al encontrarnos con la realidad de un país rico en cultura y paisajes espectaculares pero atrasado en comunicaciones e infraestructuras.

martes, 21 de junio de 2016

La realidad de un TCP en modo avión

Hoy he dormido casi 14 horas del tirón y al despertarme no sabía dónde estaba ni qué día era (nada raro tampoco), una cura de sueño que necesitaba pero que no ha conseguido borrar las ojeras permanentes de mi cara. Lo primero que pensé es que llegaba tarde a trabajar y necesité unos segundos para centrarme. Acto seguido cogí el móvil para ver qué hora era, qué día y saber si el mundo había seguido girando mientras yo estaba en coma.

La falta de tiempo es la excusa que usaré para justificar mi ausencia por aquí, lo que es completamente cierto, pero la semana pasada cuando estuve en Bruselas la madre de la niña que cuidaba el verano pasado me preguntó por mi blog, si seguía escribiendo, y le dije que no, que lo tenía muy abandonado, pero que lo retomaría cuando tuviera ganas y algo de tiempo para explayarme, así que hoy que estoy de standby y/o imaginaria (de guardia, esperando a que me necesiten y me saquen a volar), y me apetece escribir, os pongo al día de mis últimas andanzas.

Los antecedentes… Hace ya algo más de un año que mi amiga Sara y yo volvíamos de Atenas poniendo punto y final a un viaje “italogriego” increíble y lleno de anécdotas que contar. Con el avión medio vacío a la vuelta y sin nada mejor que hacer empezamos a fijarnos en las azafatas; de arriba para abajo con el carro; “pues tiene que ser divertido trabajar volando”, “la verdad que con las ventajas que tendrán viajarán un montón”, “estaría bien para empezar con esta edad”. 

miércoles, 9 de marzo de 2016

Qué ver, qué hacer y qué comer en Frankfurt

"Fráncfort del Meno, comúnmente llamada Fráncfort o Frankfurt, es la ciudad más poblada del estado federado de Hesse, Alemania. Con casi 680.000 habitantes, es también la quinta ciudad más grande del país." Wikipedia.

Cinco días en Frankfurt fueron más que suficientes para ver la ciudad en profundidad, conocernos las zonas más transitadas, degustar la gastronomía típica (sobre todo esto) e ir de tiendas. Es una ciudad que si te queda de paso o estás cerca no está de más verla, es bonita, tiene zonas con grandes contrastes de modernidad y tradición, pero no es una visita de las más obligadas del país. Sin ir más lejos mi compañero alemán me dijo que es una ciudad a la que se va a trabajar y que ni a los propios alemanes les entusiasma, era cierto.

Para nuestra visita relámpago elegimos la última semana de febrero, de lunes a viernes, cuando los vuelos eran más económicos (SCQ-HHN). Antes de empezar a pensar en la maleta nos cercioramos del tiempo previsto para esos días, que según Google no estaba mal, cielos despejados y temperaturas oscilantes entre -3° y 8°. Así fue.

sábado, 20 de febrero de 2016

"Fofisanos" y "gordibuenas"

"Pastel para fans del chocolate".
Si os contase lo que me gusta el chocolate en todas sus formas, texturas y colores y lo feliz que me hace igual pensaríais que tengo un problema, pero sé que no, muchos estáis en las mismas que yo. Si lo primero que miras de una carta cuando te sientas en un restaurante son los postres para localizar la tarta tres chocolates, el coulant o el mousse de turno, bienvenido a mi club.

Lo bueno de proclamarse y asumir que eres una adicta al chocolate es que la gente de tu entorno lo sabe y cuando se acaba la navidad tu eres la destinataria de todo el Suchard que les sobra en casa (gracias madrina). Además nunca fallarán a la hora de hacerte una tarta de cumpleaños (gracias Martín) o traerte unas galletas de una visita a Alemania (gracias Fabian)… y es que no hay duda alguna, a mi déjate de flores, ¡bombones! (gracias Carmen y Juan).

martes, 16 de febrero de 2016

La maleta Ryanair

En menos de una semana me voy a Frankfurt con una amiga y se repite la peor parte de viajar... la maleta. Ese tetris al que hay que enfrentarse pensando un poco y que siempre dejamos para el final. ¿Cinco días de viaje low cost en una maleta de mano con ropa de invierno? Se puede.

Terminé el 2015 con más de 30 vuelos a mis espaldas, unos cuantos trenes, autobuses, blablacar(s) y muuuuuchas horas muertas de espera. Esto ha conllevado a que haya tenido que hacer y deshacer maletas muchas más veces de las que me hubiese gustado. He aprendido a optimizar espacio y tiempo; ¿cómo? Siguiendo la máxima ("her motto") de mi amiga Sara: "menos es más".

Hago referencia a "la maleta Ryanair" porque ésta es la compañía que más problemas ponía a la hora de embarcar con un bulto de mano, aunque es verdad que desde hace no mucho se han humanizado y hasta permiten llevar otro extra (bolso de mano, mochila, el portátil...); pero no por eso dejamos de llenarla hasta arriba ni hemos dejado de sentarnos encima para que cierre. Es una simple regla de 3, cuanto más espacio tenemos, más llenamos de cosas inútiles nuestro equipaje.

He ido perfeccionando la técnica y ahora hago maletas como churros, con todo lo necesario para muchos "por si acasos" y supuestos inesperados, a base de haberla hecho mal otras tantas. Estos son mis consejos para un viaje de entre 7-10 días con una maleta de cabina.

viernes, 15 de enero de 2016

3ª persona singular (él/ella/usted) imperfecto indicativo

Era un reclamo, como las bañeras con patas tan bonitas que hacen que te imagines el cuarto de baño idílico de un hotel cinco estrellas. Pero a la vez tan poco funcional que una pierna mal apoyada en el borde haría que volcase y se quedase completamente vacía, como tú al principio. Sin hablar del desastre implícito de mojarlo todo de una manera tan penosa; tu propio peso lo ha desmoronado y lo ha convertido en un charco de lavanda y jazmín.


Pero te gusta ese olor, no te cansa, te relaja y se te hace familiar, es el olor de estar en casa aunque sea un completo desastre con la cama sin hacer y un montón de ropa apilada sin colocar en el armario.

Era ese tipo de caos, el del desorden controlado que se maneja y no te importa porque no molesta. Que revoluciona y aturde.

Era escaparate, verborrea y gracia.

Eran tus ganas de no estar con nadie más.

Era.

Y se fue.

miércoles, 13 de enero de 2016

La independencia es un grado

La culpa la tiene el mensaje de “buenas noches”, esta dependencia y ausencia de notificaciones en Whatsapp en muchas ocasiones es la culpable de que a la 1 de la mañana te descargues Tinder, la app en la que se juntan el hambre y las ganas de comer, casi literal. ¿Con qué fin? ¿Ganarte la aprobación de desconocidos en un radio predeterminado? ¿Alimentar tu ego malherido a base de “matchs”? Al final lo consigues: “buenas noxes wapa” y te quieres morir. Hasta aquí hemos llegado.

¡¡Mentira!! Del buenas noches a los buenos días y sigue la película de tu vida. La dependencia, el aburrimiento, el ansia, la tontería del “jiji-jaja” te lleva a compartir una caña con el que podría ser (de lejos y con suerte) el que sonreía en la foto que te hizo darle al corazón sin pensártelo dos veces. Aún sabiendo que "nadie es tan guapo como en su foto de perfil ni tan feo como en la foto del DNI" todos nos dejamos impresionar engañados por lo filtros de Instagram (Valencia, te quiero tanto).

Y sin tiempo casi ni de reaccionar ahí estás, sentada frente a ese chico que hace tres días era un completo desconocido y que te hace preguntarte qué coño haces asintiendo y sonriendo como una boba; escudriñando hasta el papel pintado que decora el bar y pensando cuál va a ser la excusa de turno para levantar el culo y salir corriendo en cuanto puedas escaquearte. ¿De dónde habrá salido este espécimen? ¡¡Del mismo sitio que tú!! Tampoco seamos hipócritas.

viernes, 28 de agosto de 2015

Qué ver, qué hacer y qué no hacer en Barcelona

Después de que las recomendaciones en mi post sobre "Qué ver, qué hacer y qué no hacer en París" tuviera tan buena acogida (gracias a los que me recomendasteis sitios que no conocía, en especial a Luis :) actualizaré el post con las novedades), me he animado a hacer otro sobre Barcelona, una ciudad que conozco bastante mejor que la capital francesa y que, todo sea dicho, me encanta para vivir. 

Siempre hago distinciones entre "ciudad que me encanta a secas, y "ciudad que me encanta para vivir", por ejemplo me encantó Roma pero no viviría allí ni loca (y eso que la pizza, y la nutella son dos de las cosas que más me gustan en esta vida). Y en este caso, Barcelona -para mí- lo tiene todo: buen ambiente, oferta cultural (exposiciones, ferias, congresos, eventos...), fiesta de todos los tipos y para todos los gustos, parques, un sinfín de tiendas alternativas y centros comerciales, costa, buen clima, un aeropuerto en el que Vueling y Ryanair son los reyes de la pista... es una ciudad en la que se organizan festivales importantes (Sónar, Primavera Sound...), y sede de conciertos de grupos de fama mundial (el que se me ocurre ahora es el de AC/DC el pasado mes de mayo).

Barcelona se ha colado entre las 25 ciudades más visitadas del mundo en el año 2014 y es la primera de España en cuanto a número de turistas que recibe, y es un título que se merece por todo lo que la ciudad ofrece y por lo bonita y rica que es. Lo que también tiene su parte negativa, porque el interés que despierta la ciudad condal se puede traducir como "una aglomeración de guiris" en cada esquina.

Las recomendaciones sobre Barcelona que aquí os cuento son las que me hubiera gustado saber a mí antes de aterrizar en la ciudad, y que escapan un poco del típico recorrido turista que llega con una idea equivocada. Es verdad que hay sitios a los que hay que ir sí o sí, pero hay otros muchos que pasan desapercibidos y merecen una visita.

viernes, 14 de agosto de 2015

Un milagro en equilibro

Este año uno de mis propósitos (esos que hago hacemos y no cumplo cumplimos) fue el de leer una serie de libros que mi madre me recomendó, entre ellos la mayoría Premios Planeta. De momento llevo leído uno (El imperio eres tú, de Javier Moro), porque en el medio de mis propósitos aparecieron otros libros que me cautivaron más, y como estaba visto, los (des)propósitos se quedaron por el camino.

Pero este mes, en el ecuador del año, los he retomado sin proponérmelo de manera inconsciente, y he devorado en pocos días el Premio Planeta del 2004. Bajo el título "Milagro en equilibrio" Lucía Etxebarria me conquistó; desde la dedicatoria a su madre hasta los agradecimientos en las 424 páginas que tiene la novela.

Tengo que aclarar que no tenía a la escritora en un pedestal precisamente, al revés, la consideraba una estúpida redomada que rebajó su Premio Planeta concursando en un reality de Telecinco cuando corría el año 2013. Me tragué alguna que otra entrevista que le hicieron en Salvame Deluxe (post-reality y previo pago) haciéndole compañía a mi abuela o a mi madre, y ahora visto en la distancia no me parece que esa Lucía sea la misma Lucía que escribe en nombre de Eva Agulló.

domingo, 9 de agosto de 2015

Qué ver, qué hacer y qué no hacer en París

Hace unos días mi amiga Leti me escribió un mensaje anunciando que en septiembre iría a París con una amiga, y en el cual me pedía recomendaciones de qué ver en la ciudad un poco fuera de lo común y del circuito turístico.

Yo estuve una semana con mis amigas del Erasmus en noviembre del 2012, en el puente de Todos los Santos, y conocí un París gélido que me enamoró. Tuve la suerte de poder ir a visitar este mes a una de esas amigas que al final cambió Angers por París y allí me planté hace un par de fines de semana.

Otras de mis visitas más fugaces a la capital francesa fue para ir a la embajada española a tramitar mi salvoconducto (precisamente me acompañó mi amiga la que ahora vive en París, mi tocaya Andrea alias "La Bohemia") y la última vez para ponerle fin al Erasmus volando desde el aeropuerto Charles de Gaulle. Pero éstas dos últimas no voy ni a tenerlas en cuenta.

sábado, 8 de agosto de 2015

El "pis urgente"

Últimamente Midi es mi segunda casa. Midi es una de las estaciones de tren que conecta Bruselas con Europa y el resto del mundo. Está situada al sur de la ciudad y el ambiente por esa zona cuando cae el sol no es demasiado recomendable. 

He venido a Midi utilizando diferentes tipos de transporte público, el bus, el tranvía y el metro, y siempre accedo por la misma entrada, una de las principales, en la que hay colocado un "meadero" para hombres. Sí, sí, estos de plástico (o pvc, no sé, no soy experta en materiales) para miccionar de pie que está dividido en cuatro cuadrantes, como los que instalan en los festivales y gracias a los cuales los hombres se pueden librar del hedor que nace de los WC-cabinas que tenemos que usar las mujeres.

A lo que voy, esa entrada por la que accedo al interior de la estación es la única parte de la misma en la que hay WiFi, el que se puede "robar" del Hotel Ibis, porque lo que es dentro de la estación, éste brilla por su ausencia. Con lo cual, como hace todo el mundo en los minutos de espera antes de coger un tren, suelo estar allí de pie plantada con el móvil, bien haciendo scroll en el muro de Facebook o contestando los últimos mensajes de Whatsapp.

jueves, 16 de julio de 2015

Andrea y Adriana

Superados los primeros 15 días de au pair en Bruselas puedo decir que hasta ahora no tenía ni una idea aproximada de lo duro y agotador que es ser madre/padre. Nunca tuve que aguantar a un niño demasiado tiempo durante varios días seguidos, que para eso tienen padres, ¿no?. Tenía la perspectiva desde la visión de hija y eso hasta donde sé ahora ya no es válido.

Adriana, 3 años recién cumplidos, un loro parlante y una energía que ni el conejito Duracell. Con la altura perfecta y la fuerza suficiente como para abrir toda clase de puerta y coger lo que sea de cualquier sitio. Unos rizos que le tapan los ojos la mitad del tiempo pero que no le impiden correr como una kamikaze por cualquier parte de la casa sin importar lo duro que esté el suelo.

El escenario una casa preciosa de cuatro plantas en un barrio residencial, pero llena de escaleras. Desde que abres la puerta de entrada unos cuantos peldaños separan el hall que distribuye salón, comedor y cocina. Escaleras para ir a las habitaciones o al baño y para acceder al jardín. Lo que se traduce en no perder a Adriana de vista ni medio segundo, porque subir y bajar tantas veces al día ya solo por estadística tiene que terminar mal en algún momento.

sábado, 25 de abril de 2015

Así es crecer en Santiago de Compostela

Me gusta mucho la revista Vice, supongo que la conocéis, además mola porque la edición impresa es gratuita y siempre publica cosas interesantes. La versión digital es más completa, incluye un mayor número de contenidos; una de las secciones que suelo leer es la de "Así es crecer en...", ya han publicado Coruña y Ourense (de las ciudades gallegas), pero también podéis leer Salamanca, Madrid, Murcia y un largo etcétera.

Mientras espero en el aeropuerto en la zona M1 del Prat a embarcar en el avión que me llevará de vuelta a mi ciudad me he animado a escribir mi propia versión de "Así es crecer en Santiago de Compostela", quizás porque cuando estoy en Barcelona echo de menos un poco la tranquilidad de mi casa y prescindir del metro para ir a trabajar.

Santiago es la capital de Galicia, la mayoría de la gente la conoce porque siempre llueve, por la Catedral (preciosa, por cierto) y por el camino de Santiago. Lluvia y religión no es un buen comienzo para labrarse una buena fama, creo yo, pero a pesar de todo los picheleiros (que es como se le llama a los santiagueses) le tenemos mucho cariño, y cuantas más ciudades visitamos más cuenta nos damos de lo bonito y único que es nuestro Santiaguiño. 

jueves, 26 de marzo de 2015

No es lo mismo que te guste comprar ropa a que te guste la moda.

Mi trabajo de fin de máster va de bloggers, o mejor dicho, de fashion bloggers, y ya para concretar más, de los denominados "ego-bloggers", blogs que tienen como protagonistas a chicas que a través de su bitácora digital muestran sus adquisiciones y outfits a través de fotos y comparten con sus seguidores su "visión de la moda". Bien, creo que con esta definición todos tenéis a alguna de ellas identificada en la cabeza.

Mi investigación se centra en chicas anónimas que comenzaron su blog como un hobby y que actualmente lo han convertido en su profesión. Todas ellas con edades comprendidas entre los 24 y 30 años y que empezaron su andanza por la blogosfera en el 2009, cuando el auge de las bitácoras digitales no era el de ahora, y siendo ellas las primeras que cosecharon éxito compartiendo sus looks.

En el sector de la moda las blogueras españolas más internacionales están pisando fuerte, esto no lo digo yo, sus colaboraciones con las marcas más relevantes del sector así lo demuestran; su presencia en los eventos más reconocidos así lo reiteran y su "caché" aumenta a pasos agigantados cuando las empresas se disputan a una de estas chicas para que promocione su nueva fragancia, la apertura de su tienda o la presentación de la nueva colección.

viernes, 30 de enero de 2015

"Estrategia digital"

Una vez que te enfrascas en la ardua tarea de hacer un proyecto de investigación, o lo que es lo mismo, un TFM (trabajo final de Máster), el principio es duro, hay que recopilar información y sumergirse en la literatura gris que se ha escrito sobre tu tema. Revisar lo qué han dicho otros y lo que han aportado a tu ámbito de estudio para no repetir, ya que si tú mismo no vas a agregar ni a "descubrir" nada nuevo, puedes ahorrarte el esfuerzo y el tiempo, ambas cosas muy preciadas.

Las primeras semanas son un mar de dudas, no sabes qué hacer, ni cómo empezar, lo propio parece ponerse a escribir y llenar hojas y hojas con información relevante... al menos en mi caso necesitaba redactar para sentir que avanzaba. Los primeros días es fundamental la ayuda del tutor para que te guíe y te oriente con el fin de optimizar el tiempo.

Empezamos haciendo consultas de catálogos de biblioteca, en bases de datos de nuestro campo, con las lecturas de artículos interesantes, libros, ensayos... el primer mes (como mínimo) te lo pasas recopilando información y centrándote en el tema; que puede parecer una obviedad pero es difícil conseguirlo. Los siguientes meses de encierro mental los inviertes en leer todo aquello que pueda servir como aporte a tu marco teórico.