sábado, 20 de febrero de 2016

"Fofisanos" y "gordibuenas"

"Pastel para fans del chocolate".
Si os contase lo que me gusta el chocolate en todas sus formas, texturas y colores y lo feliz que me hace igual pensaríais que tengo un problema, pero sé que no, muchos estáis en las mismas que yo. Si lo primero que miras de una carta cuando te sientas en un restaurante son los postres para localizar la tarta tres chocolates, el coulant o el mousse de turno, bienvenido a mi club.

Lo bueno de proclamarse y asumir que eres una adicta al chocolate es que la gente de tu entorno lo sabe y cuando se acaba la navidad tu eres la destinataria de todo el Suchard que les sobra en casa (gracias madrina). Además nunca fallarán a la hora de hacerte una tarta de cumpleaños (gracias Martín) o traerte unas galletas de una visita a Alemania (gracias Fabian)… y es que no hay duda alguna, a mi déjate de flores, ¡bombones! (gracias Carmen y Juan).

martes, 16 de febrero de 2016

La maleta Ryanair

En menos de una semana me voy a Frankfurt con una amiga y se repite la peor parte de viajar... la maleta. Ese tetris al que hay que enfrentarse pensando un poco y que siempre dejamos para el final. ¿Cinco días de viaje low cost en una maleta de mano con ropa de invierno? Se puede.

Terminé el 2015 con más de 30 vuelos a mis espaldas, unos cuantos trenes, autobuses, blablacar(s) y muuuuuchas horas muertas de espera. Esto ha conllevado a que haya tenido que hacer y deshacer maletas muchas más veces de las que me hubiese gustado. He aprendido a optimizar espacio y tiempo; ¿cómo? Siguiendo la máxima ("her motto") de mi amiga Sara: "menos es más".

Hago referencia a "la maleta Ryanair" porque ésta es la compañía que más problemas ponía a la hora de embarcar con un bulto de mano, aunque es verdad que desde hace no mucho se han humanizado y hasta permiten llevar otro extra (bolso de mano, mochila, el portátil...); pero no por eso dejamos de llenarla hasta arriba ni hemos dejado de sentarnos encima para que cierre. Es una simple regla de 3, cuanto más espacio tenemos, más llenamos de cosas inútiles nuestro equipaje.

He ido perfeccionando la técnica y ahora hago maletas como churros, con todo lo necesario para muchos "por si acasos" y supuestos inesperados, a base de haberla hecho mal otras tantas. Estos son mis consejos para un viaje de entre 7-10 días con una maleta de cabina.

viernes, 15 de enero de 2016

3ª persona singular (él/ella/usted) imperfecto indicativo

Era un reclamo, como las bañeras con patas tan bonitas que hacen que te imagines el cuarto de baño idílico de un hotel cinco estrellas. Pero a la vez tan poco funcional que una pierna mal apoyada en el borde haría que volcase y se quedase completamente vacía, como tú al principio. Sin hablar del desastre implícito de mojarlo todo de una manera tan penosa; tu propio peso lo ha desmoronado y lo ha convertido en un charco de lavanda y jazmín.


Pero te gusta ese olor, no te cansa, te relaja y se te hace familiar, es el olor de estar en casa aunque sea un completo desastre con la cama sin hacer y un montón de ropa apilada sin colocar en el armario.

Era ese tipo de caos, el del desorden controlado que se maneja y no te importa porque no molesta. Que revoluciona y aturde.

Era escaparate, verborrea y gracia.

Eran tus ganas de no estar con nadie más.

Era.

Y se fue.

miércoles, 13 de enero de 2016

La independencia es un grado

La culpa la tiene el mensaje de “buenas noches”, esta dependencia y ausencia de notificaciones en Whatsapp en muchas ocasiones es la culpable de que a la 1 de la mañana te descargues Tinder, la app en la que se juntan el hambre y las ganas de comer, casi literal. ¿Con qué fin? ¿Ganarte la aprobación de desconocidos en un radio predeterminado? ¿Alimentar tu ego malherido a base de “matchs”? Al final lo consigues: “buenas noxes wapa” y te quieres morir. Hasta aquí hemos llegado.

¡¡Mentira!! Del buenas noches a los buenos días y sigue la película de tu vida. La dependencia, el aburrimiento, el ansia, la tontería del “jiji-jaja” te lleva a compartir una caña con el que podría ser (de lejos y con suerte) el que sonreía en la foto que te hizo darle al corazón sin pensártelo dos veces. Aún sabiendo que "nadie es tan guapo como en su foto de perfil ni tan feo como en la foto del DNI" todos nos dejamos impresionar engañados por lo filtros de Instagram (Valencia, te quiero tanto).

Y sin tiempo casi ni de reaccionar ahí estás, sentada frente a ese chico que hace tres días era un completo desconocido y que te hace preguntarte qué coño haces asintiendo y sonriendo como una boba; escudriñando hasta el papel pintado que decora el bar y pensando cuál va a ser la excusa de turno para levantar el culo y salir corriendo en cuanto puedas escaquearte. ¿De dónde habrá salido este espécimen? ¡¡Del mismo sitio que tú!! Tampoco seamos hipócritas.

viernes, 28 de agosto de 2015

Qué ver, qué hacer y qué no hacer en Barcelona

Después de que las recomendaciones en mi post sobre "Qué ver, qué hacer y qué no hacer en París" tuviera tan buena acogida (gracias a los que me recomendasteis sitios que no conocía, en especial a Luis :) actualizaré el post con las novedades), me he animado a hacer otro sobre Barcelona, una ciudad que conozco bastante mejor que la capital francesa y que, todo sea dicho, me encanta para vivir. 

Siempre hago distinciones entre "ciudad que me encanta a secas, y "ciudad que me encanta para vivir", por ejemplo me encantó Roma pero no viviría allí ni loca (y eso que la pizza, y la nutella son dos de las cosas que más me gustan en esta vida). Y en este caso, Barcelona -para mí- lo tiene todo: buen ambiente, oferta cultural (exposiciones, ferias, congresos, eventos...), fiesta de todos los tipos y para todos los gustos, parques, un sinfín de tiendas alternativas y centros comerciales, costa, buen clima, un aeropuerto en el que Vueling y Ryanair son los reyes de la pista... es una ciudad en la que se organizan festivales importantes (Sónar, Primavera Sound...), y sede de conciertos de grupos de fama mundial (el que se me ocurre ahora es el de AC/DC el pasado mes de mayo).

Barcelona se ha colado entre las 25 ciudades más visitadas del mundo en el año 2014 y es la primera de España en cuanto a número de turistas que recibe, y es un título que se merece por todo lo que la ciudad ofrece y por lo bonita y rica que es. Lo que también tiene su parte negativa, porque el interés que despierta la ciudad condal se puede traducir como "una aglomeración de guiris" en cada esquina.

Las recomendaciones sobre Barcelona que aquí os cuento son las que me hubiera gustado saber a mí antes de aterrizar en la ciudad, y que escapan un poco del típico recorrido turista que llega con una idea equivocada. Es verdad que hay sitios a los que hay que ir sí o sí, pero hay otros muchos que pasan desapercibidos y merecen una visita.

viernes, 14 de agosto de 2015

Un milagro en equilibro

Este año uno de mis propósitos (esos que hago hacemos y no cumplo cumplimos) fue el de leer una serie de libros que mi madre me recomendó, entre ellos la mayoría Premios Planeta. De momento llevo leído uno (El imperio eres tú, de Javier Moro), porque en el medio de mis propósitos aparecieron otros libros que me cautivaron más, y como estaba visto, los (des)propósitos se quedaron por el camino.

Pero este mes, en el ecuador del año, los he retomado sin proponérmelo de manera inconsciente, y he devorado en pocos días el Premio Planeta del 2004. Bajo el título "Milagro en equilibrio" Lucía Etxebarria me conquistó; desde la dedicatoria a su madre hasta los agradecimientos en las 424 páginas que tiene la novela.

Tengo que aclarar que no tenía a la escritora en un pedestal precisamente, al revés, la consideraba una estúpida redomada que rebajó su Premio Planeta concursando en un reality de Telecinco cuando corría el año 2013. Me tragué alguna que otra entrevista que le hicieron en Salvame Deluxe (post-reality y previo pago) haciéndole compañía a mi abuela o a mi madre, y ahora visto en la distancia no me parece que esa Lucía sea la misma Lucía que escribe en nombre de Eva Agulló.